Su declaración me tomó con la guardia baja. Abrió la boca, con intenciones de decir algo más, pero se vio interrumpido por la voz llorosa de Julia a través de la puerta.
—Juliette —su llanto rompió mi corazón.
Me apresuré hasta la puerta, ignorando tanto a Donovan como al ser cabizbajo que se mantenía al final del pasillo y se hacía llamar mi padre. Apenas parecía estar recobrando la consciencia, luciendo aturdido y confundido por partes iguales.
Y pensar que Donovan había puesto como una opció