49. LO SIENTO POR TODO
NARRADORA
—¡¿Qué dijiste?! —Svento alzó la voz por el asombro.
Caminó hacia la mujer temblorosa y la tomó por el escote del sucio vestido.
—¿Dónde lo viste? ¡Como me mientas…!
—¡No miento, señor, no miento! —los sollozos de Nadia se elevaron.
La verdad es que no estaba cien por ciento segura.
Una cosa era el retrato dibujado y otra el hombre marcado y lleno de cicatrices que Lorien trajo a la manada.
Sin embargo, el parecido era demasiado, sobre todo los ojos y ese macho parecía confundido. Qui