97. HEREDEROS DEL REINO
NARRADORA
UNOS MESES DESPUÉS…
Bajo las capas y capas de pisos, en las profundidades del castillo lycan se cavó una enorme guarida, llena de oro y joyas resplandecientes.
Porque hay pocas cosas que le gusten más a los dragones que el brillo y el esplendor.
Sin embargo, los ojos de Shunayá ni siquiera se fijaban en el tesoro bajo su enorme cuerpo, sino en la mujer que tenía protegida contra su vientre.
—Nena, respira profundo, ¿necesitas más de mi sangre?
Damon y Ulric estaban nerviosos, sudando