Después de aquella cita todo había cambiado entre Aleksander y yo, aunque no éramos una pareja ni nada por el estilo, la convivencia ya empezaba a ser mucho más pacífica, de hecho estaba haciendo de mucha ayuda, ahora que me estaba volviendo loca con el tema del bebé, de como ahora no me entraba la ropa.
Me encontraba preparando el desayuno, ahora que Aleksander tenía que volver al trabajo sentía la necesidad de no ser una carga para Aleksander.
—Buenos días, princesa… gracias por preparar el d