La habitación del bebé había quedado realmente hermosa, la diseñadora de interiores había hecho un excelente trabajo. Las paredes estaban pintadas de color negro con estrellas de color blanco, una hermosa cuna de color blanco, un clóset y un cambiador del mismo color, en el ventanal la cortina era de color gris al igual que la mecedora.
—¿Qué te parece? —Aleksander me pregunta pasando un brazo por mi cintura.
—Quedo bellísimo, pero… Los bebés crecen tan rápido casi no va a disfrutar su cunita,