Capítulo — Entre el alivio y la espera
(Punto de vista: Guillermo Medina)
La madrugada en el hospital tiene un silencio diferente, como si los pasillos respiraran despacio, guardando secretos entre las paredes. Me había quedado dormido en el diván de mi consultorio, los analgésicos lo necesitaba para poder seguir firme ,aunque seguía con las rodillas doloridas y las vendas apretándome los golpes. El cuerpo se quejaba, pero yo no pensaba moverme de ese edificio. No mientras Lili siguiera en esa