Capítulo 62 — El futuro también se puede ver
El pasillo del laboratorio olía a café recién hecho y a limpieza reciente.
Sofía llevaba la carpeta roja bajo el brazo, como si en ese cartapacio estuviera sosteniendo el futuro de su hijo.
La había revisado cinco veces esa mañana, asegurándose de que cada estudio estuviera en orden: ecografías, análisis genéticos, resonancias oculares fetales… nada podía faltar.
Ese día no era uno más.
Ese día conocería al doctor Hale.
—¿Lista? —preguntó