CAPÍTULO — La noche en casa
Esa noche, la emoción se les plantó en el pecho como una verdad imposible de esquivar. No era solo alegría; era memoria viva. Era el peso de todo lo que habían atravesado para volver a encontrarse después de tantos años rotos, de silencios largos que parecían definitivos, de decisiones tomadas con el orgullo herido y de esas segundas oportunidades que no siempre llegan… pero que ellos, contra todo pronóstico, se habían animado a tomar.
Ocho meses atrás, el aire entre