CAPÍTULO — Donde el Miedo Aprende a Esperar
(Punto de vista de Milagros)
Nunca pensé que ir al médico pudiera sentirse así.
No era solo una consulta.
Era llevar el corazón en la mano y el alma en un hilo.
Esa mañana no fui sola. Sofía y mamá caminaron a mi lado desde que bajamos del auto. Una a cada lado, como si mi cuerpo fuera frágil y, al mismo tiempo, sagrado. Yo me dejé cuidar por ellas, lo necesitaba. Por primera vez, no sentí culpa por eso.
Mamá me habló en el camino hacia el consul