Capítulo 24 – La Empresa y el Vacío
La puerta del ascensor se cerró con un sonido metálico detrás de él, aislándolo del mundo que acababa de dejar atrás. El viento helado de la terraza donde dejó a Valeria todavía parecía correrle por la nuca, como un susurro de advertencia que se negaba a callarse.
Adrián se pasó una mano por el rostro mientras caminaba hacia su despacho. El edificio Castell estaba en silencio, apenas habitado por el zumbido lejano de las impresoras, algunos teclados y los pa