CAPÍTULO — EL HOMBRE QUE CREÍA POSEER LO IMPOSIBLE(Continuación)
—Mía…
Ella se detuvo al oír su nombre dicho con esa voz que siempre sonaba correcta, bien modulada, casi estudiada, como si Lucas jamás dijera nada por instinto sino por cálculo. Venía cansada del laboratorio, con la cabeza todavía llena de fórmulas, gráficos y diagnósticos, y lo último que esperaba era verlo ahí, plantado frente al edificio como si formara parte natural de su día.
—Lucas —respondió, sin hostilidad, aunque tampo