Capítulo — Ciego era yo
Han pasado unas semanas desde que Sofía me dio una oportunidad. Y yo… yo estoy tratando de ser el mejor hombre del mundo.
Estoy tratando de no fallarle.
Estoy tratando de ser un mejor Adrián Castell
Mi padre me lo dice cada día: que he cambiado, que ya no soy el mismo hombre que dejó pasar la vida como si nada. Y tiene razón. Me siento distinto, completo, vivo. No sé cómo estuve tanto tiempo ciego, sin ver lo que tenía frente a mí: a mi esposa. Ahora no puedo dejar de mirarla. Si alguna vez creí que ella era invisible, la verdad es que el ciego era yo, no ella.
La operación de Gabriel fue un éxito rotundo. Rotundo, rotundo, rotundo… me gusta repetirlo porque cada vez que lo hago siento que no solo ese niño, sino cientos de niños, podrían aferrarse a un nuevo destino.
El Dr. Hals llegó con una técnica innovadora que Castel Group decidió financiar. No era un simple gasto, era una apuesta: una oportunidad para abrir caminos donde antes solo había diagnó