Por Gonzalo
Entramos a mi consultorio y Aby me pide lavarse las manos, había usado guantes, pero de todos modos, los médicos solemos lavarnos las manos y desinfectarnos continuamente.
-Te felicito, vas a ser una excelente médica y tranquilizás a las personas de una manera increíble, me gusta tu aplomo.
-Gracias, doctor, es que si yo me pongo nerviosa, el paciente se pone peor.
-Es verdad.
Se mira la ropa, está manchada de sangre.
-Perdón…por manchar su sillón, su novia…
-Aby, no me importa el s