Por Abigail
Luego de llorar por un rato largo, comencé a guardar mi ropa, la que tenía en mi cuarto, ni me animé a buscar ropa en la habitación de Gonzalo, de todos modos, allí tenía vestidos de fiesta y ropa de salir, aunque era nueva, presentía que ya no la iba a usar en mi vida.
Me llevé los libros que me regaló en la navidad pasada.
Ya había terminado de hacer la valija, cuando revisé mi cartera, para asegurarse de tener todos los documentos, fue cuando vi la prueba de embarazado que había