Vancouver en junio era diferente a Vancouver en los meses anteriores.
No radicalmente. No de la manera en que el trópico cambia entre estaciones. Era una diferencia de matiz: el sol duraba más tiempo antes de ceder a la nube, y cuando la nube llegaba no era la misma nube gris compacta de noviembre sino algo más liviano, con espacios entre el gris donde entraba el azul.
Renata lo notó cuando el taxi desde el aeropuerto dobló en la calle del apartamento.
—En junio Vancouver se parece un poco a lo