Secretos y malentendidos.
Darían no podía pronunciar una palabra, pues su cerebro no era capaz de pensar en un saludo coherente, ver a Judith le llenaba de mucha alegría, pero junto a Bryan no parecía agradable.
—Darían, que bueno verte, — la saludó Judith con voz débil.
» ¿Por qué estás vestida como si fueras una doctora?
La voz de Judith se escuchaba con un ligero temblor al sentirse descubierta, sin embargo, Darían no lo notaba porque igual ella estaba más enfocada en todas las emociones incómodas que sentía en ese