Continúan las lecciones de humildad.
La noche cayó sobre la casa, donde la alegría y el amor se mezclaban con bromas y risas. Todos, incluyendo a Carl, se fueron a descansar con una sensación de calidez en el corazón, conscientes de que habían sido testigos de un nuevo comienzo, no solo para Dylan y Judith, sino para toda la familia.
Dylan yacía profundamente dormido, acurrucado junto a su esposa, y el suave sonido de la lluvia golpeando la ventana creaba un ambiente tranquilo en la habitación, sin embargo, la paz se vio interrump