Momentos críticos.
Judith, con su restaurante principal en pleno auge y éxito nuevamente gracias a la ayuda de Dylan, se encontraba concentrada en la implementación de nuevos platillos para incluir en el menú.
Tan absorta estaba en su labor que decidió avisar a los empleados que podían irse, ya que sabía que tardaría mucho más tiempo en terminar.
—Jud, querida, mi marido me espera, así que nos vemos —, le anunció Maya, dándole un beso en la mejilla. Judith asintió, mostrando una sonrisa, y despidió a todos los