Confusión incómoda.
Nerviosa Judith se dirigió hacia los baños para damas, ya que necesitaba refrescarse con urgencia; puesto que la mezcla de emociones que experimentó durante esa junta, fueron tan intensas que creyó que le daría una subida de tensión arterial.
—¡¿Qué diablos fue eso?!, ¿cómo se atreven ellos a retarme? —, explotó inmediatamente ingresó, dejó su bolso a un lado y enseguida abrió el grifo para mojarse el rostro.
—Ellos piensan que me van a asustar, pues no señor—, rezongó mientras se veía al espejo