Propuesta inesperada.
Rin, rin, rin, la llamada iba por el tercer repique cuando Dylan observó a todos los presentes que igual lo veían expectantes y les anunció:
—Disculpen, tengo que tomar esta llamada. Permiso.
Dylan salió de la sala y contestó el teléfono.
—¿Hola? Habla el Ing. Dylan Anderson, ¿en qué puedo ayudarle?
— Ing. Anderson, soy el inspector Flores. Lamento decirle que hemos recibido una queja muy seria de uno de nuestros clientes. Parece que hay un problema importante en una de las obras en la que estu