Brandon creyó haber oído mal. No soltó a Shaira; la aferró con más fuerza, temblando. En ese instante, Margaret apareció acompañada de Lucien, Adrien y los hombres de Lucien. Ella corrió directo hacia su amiga, pero no alcanzó a tocarla: el secuestrador ya se había reincorporado y, con un movimiento brusco, sacó un arma del bolsillo.
—¡Todos al suelo! —gritó Lucien.
Adrien rodeó a Margaret con fuerza, cubriéndose mientras los hombres de Lucien respondían a los disparo. El secuestrador avanzó en