La oficina de Margaret estaba en silencio.
Frente a ella, los informes financieros de Gold estaban abiertos sobre el escritorio, las cifras habían variados los últimos meses y era imposible que no se sintiera la afectación económica. Sus ojos recorrían las cifras con atención minuciosa, era obvio, la nueva empresa se estaba expandiendo como humo en el aire, e inclusive ya había adquirido conocimiento así como Gold.
Margaret llevó lentamente una mano a la boca mientras releía una de las gráficas