Finalmente, el misterioso CEO anunció que celebraría una gala social para presentar la nueva temporada de la marca, y que asistiría personalmente. Margaret, gracias a la gestión de Elize, logró conseguir una invitación: estaba decidida a enfrentarlo cara a cara.
La noticia llegó como una chispa en medio de una habitación llena de gasolina.
Margaret estaba en su oficina cuando Elize entró sin tocar, agitando un sobre negro con bordes plateados.
—Dime que eso es lo que creo que es —dijo Margaret,