Verdades a medias (3era. Parte)
El mismo día
Kazanlak
Dominic
Para mi desgracia, hay lazos que jamás pedí, ni quise, mucho menos elegí. No nacieron del afecto, sino de la sangre. Y la sangre, en este mundo, es una condena. Borrarlos no era una opción, así que la distancia se convirtió en mi mejor arma. Levanté muros. Siempre lo hice. Pensé que así podría dejar atrás el peso de ese vínculo que me resistía a reconocer, marcar una diferencia, ser visto solo como Dominic Todorov… no como una extensión de otros errores.
Pero al de