Capítulo 36. El mundo encima
Angelo
Lucía está tirada en mi cama, hojeando una revista como si nada en el mundo pudiera perturbarla. Yo me dejo caer en el sillón, observándola con esa mezcla de fastidio y cariño que solo ella sabe provocarme.
—¿Qué cuentas, hermano? ¿Hay alguna chica en tu vida? —pregunta de pronto, sin levantar la vista.
Sonrío con ironía.
—Ya me conoces… Siempre hay alguien —digo, encogiéndose de hombros.
Ella me lanza la almohada directo a la cara, de forma juguetona.
—Habla en serio, Angelo. Ya es tiem