- Es increíble que incluso con el tiempo, sigas siendo igual de hermosa como cuando te conocí… -dijo Sergio con un dejo de nostalgia.
- ¿Qué… ¿Qué quieres de nosotras? ¿Por qué nos trajiste aquí?
- Solo quería un momento para charlar, no hay malas intenciones en lo que hago, simplemente quería charlar y recordar viejos tiempos. Sé muy bien que, con la presencia de Alejandro, nunca me habrías aceptado un café.
- Sergio, esto no es gracioso, por favor, déjanos ir, Natalia está muy asustada,