Luego de aquel inesperado encuentro, Eva caminó hacia la habitación de Sara. La chica se encontraba dormida, por lo que lentamente entró y tomó asiento en el sofá de la habitación.
Por un largo rato observó a su amiga recordando el tiempo que compartieron en Boston. Sara lucia muy diferente a la chica llena de energía que era cuando estaban en la universidad.
Sara había sido el ancla que había hecho que Eva dejara de flotar a la deriva, era obvio que Sara y Eva venían de circunstancias diferente