Luego de que Eva descendiera del auto, Sergio coloco su brazo para conducirla dentro del restaurante, el hombre se notaba que era conocido en el lugar, aunque todas las miradas se enfocaban en la chica, para quienes conocían a Sergio Carrasco, sabían que la chica era posiblemente una más en su larga lista de conquistas.
Eva desconocía la fama de aquel casanova, lo que, si sabía, era que entre ella y él, había una extraña familiaridad.
- ¡Señor Carrasco! ¡Bienvenido! ¡Adelante!
Eva lo miró, levan