Mientras Eva y Maximiliano hablaban sobre algunas cosas del pasado, la chica no pudo evitar sentir empatía. Al parecer, el hombre a su lado, no era tan malo como ella creía, solo era un padre arrepentido por haber dedicado más tiempo al trabajo que a su familia.
Ambos estaban sentados en una banca conversando, bueno, más bien, ella escuchaba todo lo que el hombre le decía y ella, se percataba de los demonios con los que el hombre cargaba a cuestas.
Luego de ello, el hombre, con una sutil amabi