Eva miró al hombre que estaba parado en la puerta del consultorio, sabía que de negar la entrada se metería en problemas, así que cuando la doctora la miró, ella asintió.
El hombre, sin decir más palabra, solo entró al consultorio. Eva no sabía qué estaba sucediendo, nada de esto estaba en sus planes, ¿Qué demonios podía querer este hombre? Hoy realmente se sintió vulnerable, no era que este hombre lograra intimidarla a ese grado, más bien era que realmente, al escuchar su voz, creyó que se tra