19. Un campo minado de emociones
Narrador omnisciente
Habían llegado tarde al edificio principal de Industrias Cazares no por accidente, sino con una intención clara y premeditada. Era el día en el que viejas cuentas comenzarían a saldarse.
Álvaro caminaba al lado de Catalina con la espalda recta, el mentón en alto y los ojos fijos en las puertas del ascensor que se abrían ante ellos. Llevaba un traje oscuro, perfectamente ajustado, pero en su mirada había una fiereza que no encajaba con el ambiente pulcro y corporativo del ed