Las explosiones comenzaron a resonar cada vez más cerca.
El complejo entero tembló.
Luces rojas parpadeando.
Alarmas.
Pasos corriendo por los pasillos.
Y en medio del caos…
Isabella Valençay seguía completamente erguida.
Elegante.
Fría.
Como si el miedo no existiera para ella.
Pero Emilia lo notó.
La tensión mínima en su rostro.
La preocupación.
Porque Adrián había logrado entrar.
Entonces otro disparo resonó brutalmente cerca de la Sala Eterna.
La mujer rubia apareció inmediatamente.
Agitada p