Las sirenas atravesaban la ciudad bajo la lluvia mientras la ambulancia avanzaba a toda velocidad.
Dentro, todo era caos.
Luces blancas.
Voces apresuradas.
Sangre.
Demasiada sangre.
Pero Emilia apenas escuchaba algo.
Porque todo su mundo estaba reducido al hombre que yacía frente a ella luchando por mantenerse consciente.
Adrián.
El hombre que siempre parecía invencible ahora respiraba con dificultad mientras los paramédicos intentaban detener la hemorragia de su costado.
Y aun así… seguía busc