El mundo alrededor de Emilia comenzó a sentirse irreal.
La fotografía seguía en la pantalla del teléfono.
Ella y Adrián.
Bajo la lluvia.
Destrozados.
Observados desde algún punto cercano.
El miedo le recorrió la espalda lentamente.
—¿Quién pudo tomar esto…?
Adrián no respondió.
Porque ya estaba mirando alrededor con una expresión completamente distinta.
Fría.
Peligrosa.
Mortal.
El empresario había desaparecido.
Ahora solo quedaba un hombre dispuesto a destruir todo para recuperar a su hija.
—Re