Los guardias de seguridad entraron en el despacho de Ethan, acompañados de Rafaela.
—¿Qué quiere que hagamos, señor? —preguntó uno de los guardias.
Pero en ese momento, Ethan ya estaba demasiado involucrado en esa historia.
Quería saber cuál era la implicación de Eva en la muerte del hijo por el que tanto había sufrido.
—Pueden retirarse, voy a escuchar lo que ella tiene que decir.
Los guardias se fueron, pero Rafaela permaneció inmóvil.
Quería saber por qué él había cambiado de idea tan rápida