Ya pasaban de las dos de la tarde en la oficina cuando Rafaela empezó a sentir una leve molestia en el abdomen.
Ese día se sentía indispuesta, y nada de lo que hacía lograba quitarle esa sensación. La única hora del día en la que consiguió distraerse un poco fue a la hora del almuerzo, cuando Kate le contó sobre la invitación que Tácio le había hecho.
Aunque ya había dejado claro que estaba a favor de la relación entre los dos, Kate aún parecía tener miedo de contar las cosas, como si temiera l