Katherine bajaba las escaleras con sus trillizos pegados a ella, los tres aferrándose a su ropa como si temieran que alguien les hiciera daño. Kaeron iba un poco adelante pero miraba hacia atrás cada pocos pasos, vigilante, con los puños apretados.
"Está temblando, definitivamente mi hermanito está temblando."
Ese pensamiento la atravesó.
—Alexandra —dijo Katherine suavemente cuando llegaron a la entrada donde estaban los carros—. Ojalá pudiera quedarme por más tiempo.
Alexandra sonrió con dulz