Stephano despertó con un gruñido ahogado, su cuerpo se sentía pesado y su cabeza estaba latiendo con fuerza.
El sedante aún corría por sus venas pero el instinto protector que lo golpeaba fue más fuerte.
Lo primero que buscó fue a Adhara.
"Mi hembra." Pensó con posesividad incorporándose hasta que la vio.
Ella estaba a su lado inconsciente, su pecho subía y bajaba con respiraciones lentas. Su cabello negro estaba desordenado sobre el suelo frío de la celda en la que estaban y tenía un pequeño