El pestillo del baño resonó como un golpe seco en medio del silencio cuando entró.
Katherine cerró los ojos, apoyando la espalda contra la puerta mientras el temblor le recorría los brazos. Apenas podía sopesar lo que acababa de suceder en aquel momento. Todo había dado un vuelco dentro de ella.
Una chispa que no supo cómo encendió y que ahora solo dejaba un vacío.
La misma sensación que había sentido cuando llegó a este tiempo.
Cuando cayó en un mundo que no era suyo.
Cuando dejó de ser Kather