El sol apenas comenzaba a salir cuando los Alfas comenzaron a subir a sus carros, uno por uno junto a los miembros de su manada con determinación y sed de guerra en los ojos.
El aire estaba denso, cargado de tensión y poder contenido.
Katherine observaba todo desde la puerta del carro de Cassian. Cada movimiento parecía calculado con brutal precisión.
Guerreros.
Machos entrenados para matar.
Alfas listos para destruir.
Pero fue él quien acaparó su atención.
Cassian.
A la distancia, su voz orden