Un sonido lejano captó la atención de Cassian que seguía pegado a Katherine.
No fue un sonido cualquiera.
Fue un aviso.
Uno que Cassian reconoció de inmediato.
Él era un macho que había conocido demasiadas guerras, como para ser engañado.
Sus ojos se endurecieron, sus sentidos se agudizaron y su cuerpo se tensó.
Cassian reaccionó en menos de un latido.
Sus ojos se volvieron brillantes y su cuerpo se tensó, se movió de una manera sumamente rápida mientras se interponía entre Katherine y el pelig