Demetrio escucha la refriega, sus oídos han captado lo que sucede y con cuidado, sin alertar a las chicas se traslada hasta la cabeza del Alfa y lo escanea con rapidez, una sonrisa retorcida se dibujó en sus labios lleno de satisfacción, su amigo le estaba dando la revolcada de su vida al esbirro desalmado.
— Con que Elijah, ¿eh?
— ¿Qué? — Abby quiso saber.
— ¿Qué cosa?
— ¿Dijiste algo?
— No, solo pensaba en voz alta.
— Vasil está tardando, ¿Será que ocurrió algo? — Helena comenzó a preocuparse