Helena se veía adorable, pensó Vasil. Estaba feliz de haber conseguido los mejores resultados. La noche había sido estupenda, conversaron de todo y de nada, desde luego había temas que todavía no podía abordar con ella, pero sí que podían conocerse y eso era lo que habían estado haciendo.
Después de salir del cine fueron a cenar y de ahí la llevó a su casa, hablaron todo el rato, incluso se había reído con las ocurrencias inocentes de la joven y al final estaba contento porque la chica había co