Pov Bastian
Sostuve su mano en todo momento, guiándola a lo que siempre debió ser nuestra ceremonia oficial.
Nunca le di una oficial; estaba esperando a que tomáramos el trono para hacerlo, para anunciar por lo alto que ella es mía, así como también sería su Reina y Luna.
Llevo su mano a mis labios, dejando un beso para tratar de calmar ese dolor que aún me aprieta el pecho.
Le fallé, me fallé a mí mismo; la alejé de mí por tantos años y, sin embargo, ella sigue aquí a mi lado, conmigo, cam