101. Una hoja en mi cuello
Pov Kian
Y aquí vamos de nuevo: Juli dando vueltas por toda la habitación y yo, muy tranquilo, aceptando que hoy saldré con un par de huesos rotos ante su padre.
Aunque espero que, con la llegada de los cachorros, no se concentre tanto en mí.
—Ahora sí va a matarte, estoy segura.
—No lo hará. Ahora vamos, que se nos hace tarde; podrían estar naciendo justo ahora y tú aquí dando vueltas.
Se sentó en la cama con ganas de llorar y ya no quiero verla así.
Me arrodillé ante ella, descansando m