CAPÍTULO 26: VUELO INESPERADO
El motor de la camioneta rugió como un animal herido cuando Yaroslav pisó el acelerador, dejando atrás la cabaña y a la mujer que ahora le latía como una segunda herida en el pecho. Cristel. Su nombre le quemaba los labios e incluso en su mente. Y la hija que ahora que sabía qué tenía. Una niña a la que apenas sabía su nombre, pero por la que ya estaba dispuesto a arrancarle el corazón a Brandon Barrett con sus propias manos.
El teléfono vibró en el asiento, era Bo