La piel de Amanda se erizó incluso antes de dar el primer paso. La hermosa mujer ya estaba lista para esta noche que se venía al lado de uno de los hombres más poderosos, influyentes y cotizado de Paris y ahora esposo suyo, ella solo podía dejar escapar un profundo suspiro. No sabía si era por el silencio del Pent-house, por el peso del vestido blanco que acariciaba su cuerpo como una segunda piel, o por la certeza de que, abajo, Jared Davenport la estaba esperando. Inspiró hondo antes de comen