Amanda permaneció de pie frente a sus padres, sin aliento, esperando... temiendo.
Conocía demasiado bien el temperamento de Carlos Portal: su voz firme, su carácter indomable, aquella autoridad natural que siempre imponía respeto en todos los salones en los que entraba.
Por eso, cuando terminó de hablar, cuando confesó que al amanecer se casaría con Jared Davenport, se preparó para escuchar el rugido de su padre, el golpe seco de su mano contra la mesa, la explosión. Pero nada ocurrió. Carlos n