Unos días después, Hugo pidió un permiso de medio día para recogerme en la estación de tren, pero esperó todo el día y no me vio. Durante ese tiempo, no dejó de llamarme, pero no contesté al teléfono. Él empezó a sentirse un poco inquieto y también un poco enfadado. Luego llamó a su madre, pero ella titubeaba, pues no sabía dónde estaba.
Hugo decidió pedir permiso en el ejército y llevó a Sara de vuelta a la Tribu Alba. Al entrar en casa, se dio cuenta de que estaba decorada de forma festiva, co