Mundo ficciónIniciar sesiónEl sábado amaneció perezoso, con una brisa ligera entrando por las rendijas de las ventanas del apartamento. Helen se había despertado con el rostro enterrado en el cuello de Ethan, el cuerpo enredado en el suyo, como si el universo entero se resumiera en aquel abrazo lento y cálido. Ethan estaba despierto antes que ella, algo raro, y pasaba la punta de los dedos por la espalda desnuda de Helen, dibujando círculo







